
Dimisión del presidente de la Sociedad Filarmónica de Burgos
EL pasado día 29 de abril y tras la celebración del concierto programado para ese día,
presenté mi dimisión por correo electrónico a la Junta Directiva de la SFB, de forma
firme e irrevocable.
Esta decisión fue tratada en la reunión de la junta directiva celebrada el pasado lunes,
4 de mayo, con asistencia de todos sus miembros y se ratificó a todos los efectos,
dando paso a lo establecido por los Estatutos de la Sociedad por lo que D. José Luis
Soro Oroz, actual vicepresidente, pasa a ser el nuevo presidente.
La decisión ha sido tomada por motivos estrictamente personales, convencido de que
será un revulsivo y un acicate para la consolidación de la Filarmónica como referente
de la música clásica y la cultura en nuestra ciudad.
Ostentar la presidencia de esta ilustre sociedad ha sido para mi un honor, quizá
inmerecido, y una enorme satisfacción representarla en los distintos foros a los que he
acudido o he sido llamado. Estoy muy agradecido a todos los socios por la confianza
depositada y por la amabilidad y muestras de cariño que durante estos cinco años de
mandato he recibido.
Y es de justicia acordarme en estos momentos de Ignacio Ruiz Miguel, el actual
secretario, que inició conmigo la labor de reconstrucción de la Filarmónica cuando, en
tiempos de la pandemia, todo hacia presagiar su desaparición. Muchas gracias por tu
coraje, tu trabajo, tu honestidad y sencillez durante todo este camino.
Por supuesto nada de lo conseguido hasta ahora hubiese sido posible sin la
dedicación y compromiso de las personas que han formado parte de las juntas
directivas que he presidido y que quiero nombrar aquí como un pequeño homenaje a
su generosidad, tesón y energía desbordante: José Luis Soro, Javier Martínez, José
Luis Herrero, Jorge Gutiérrez, Olga Cornejo, José Luis Acquaroni, María Poncela,
Inmaculada Vázquez y Enrique Hernando y el ya mencionado Ignacio Ruiz.
Mi agradecimiento será para siempre
Como sabéis la SFB tomó la decisión de contratar, por primera vez en su más de cien
años de historia, un director artístico, José Miguel González Hernando. Agradezco
también su esfuerzo y trabajo en profesionalizar la Filarmónica. Tarea difícil en el
mundo de la cultura donde los medios económicos son tan importantes y decisivos en
la programación. Animo a los socios a que sigan confiando en su saber hacer y le
conviertan en la piedra angular del proyecto artístico de la Sociedad.
Tengo, por supuesto que agradecer la ayuda incuestionable que la Fundación Círculo
sigue otorgando a la Filarmónica desde hace más de cincuenta años. Sin sus
aportaciones nuestra sociedad no tendía viabilidad. Agradezco a sus actuales
directivos y al personal que habitualmente trabaja con nosotros su trabajo y
comprensión.
También quiero resaltar la colaboración y apoyo del Ayuntamiento de Burgos y de la
Diputación, con la implicación total de sus técnicos de Cultura para la consecución de
los objetivos culturales de la ciudad. A todos ellos gracias de corazón.
Por último, mi reconocimiento personal al Grupo Ureta automóviles y en concreto a
Fernando Andrés, su presidente, por la inmensa generosidad mostrada durante tantos
años con la Filarmónica, no solo en mi mandato, sino durante muchos años antes.
Gracias a todos los nombrados, también a la Universidad de Burgos, al Grupo
Promecal, a Iñaki Coello y su padre Silvano, a Audika, al Diario de Burgos, Imprenta
Santos y a tantas y tantas personas, instituciones culturales y artistas que en su
relación con la Filarmónica han sabido entender que nuestra sociedad es necesaria
para gestionar la música clásica y por tanto gestionar nuestro estado de ánimo y
nuestra vida espiritual
Gracias a todos y recordad que la Filarmónica necesita de todos sus socios, no solo
de su fidelidad, no solo de su presencia, también de su arrojo, de su ilusión y de su
empuje. La Filarmónica del futuro será lo que todos sus socios estén dispuestos a
entregar y de su compromiso personal.
Un saludo muy afectuoso
José Ignacio Bravo Villanueva
Presidente
Burgos, 5 de mayo de 2026